Esposos Virtuosos. Este es el segundo post de una serie de 10. En esta serie se presenta la vida de 10 esposos con historias marcadas por un camino especial de santidad. Estas historias son presentadas en el libro Esposos y santos: Diez caminos de santidad conyugal, escrito por Ludmila y Stanislaw Grygiel. El material que se presenta consta de breves extractos del libro. Es solo una “probadita”, los invitamos a todos a seguir conociendo más de cerca a estas testigos del amor verdadero. El objetivo para compartirlo es inspirar a las parejas de novios y de esposos a seguir creciendo en virtudes y en su vida en común, a soñar y a hacer dichos sueños realidad, siempre de la mano de Dios, haciendo su voluntad.
Durante nuestro noviazgo deseábamos conocer historias nuevas de esposos santos y se nos hizo un poco difícil lograrlo pues no encontramos mucho material relacionado con parejas más modernas y que no fueran de los primeros siglos de la era cristiana. Pero, por providencia divina descubrimos este libro en la Librería Paulinas Puerto Rico. Son 10 historias impactantes, reales e inspiradoras. Algunos de ellos no están canonizados, sin embargo, muestran un testimonio digno de conocer y compartir. Anhelamos que los inspiren tanto como a nosotros. #SeamosVirtuososBeatos
LUIGI Y MARÍA BELTRAME QUATTROCCHI
Italianos.
Luigi: (1880-1951) Abogado.
La mayor parte de su vida trabajó como Abogado Sustituto del Erario (hoy conocido como Abogado del Estado) y ejerció diversos cargos en diversos Ministerios de su país.
María: (1884-1965) Se tituló en el Instituto Femenino de Comercio para Directoras y Contables en Italia.
Fue escritora incansable en temas cristianos sobre la familia. Algunas de sus obras son: La madre en el problema educativo moderno, Voz de Madre. Cartas a los jóvenes (fruto de las cartas intercambiadas con sus hijos), El libro de la joven, Nuestros enfermos, entre otras más.
Noviazgo:
Se conocen en 1901 cuando Luigi estaba estudiando en la Universidad. El 15 de marzo de 1905 comienzan un noviazgo privado, hecho oficial el día 30 del mismo mes. Durante el noviazgo, Luigi enfrentó situaciones familiares difíciles (como la muerte de dos de sus tíos y las peleas entre primos por la herencia) y María lo ayudó en el deterioro psicofísico que este atravesaba. Fue un tiempo de crecimiento y de confianza mutua, especialmente a través de cartas escritas entre sí.
Fecha de boda:
25 de noviembre de 1905.
Se casaron en la Capilla de Santa Catalina de la Basílica de Santa María Mayor.

Matrimonio:
- Tuvieron 4 hijos.
- María:
- Ayudó a heridos luego de un terremoto en Avezzano.
- Comenzó catequesis con mujeres de su pueblo y parroquia.
- En 1915 socorre moral y espiritualmente a los soldados de la primera Guerra Mundial, que estaban internados en hospitales de Roma.
- 1917: Se hace Terciaria Capuchina.
- 1919: Es acogida en la Congregación de las Damas de la Inmaculada.
- 1920: Es llamada a formar parte del Consejo Central de la Unión Femenina Católica Italiana, como encargada nacional para la religión y miembro efectivo del Secretariado Central de estudio.
- A los 60 años fue enfermera de la Cruz Roja en hospitales de Roma debido a la guerra en Etiopía, y después por la Segunda Guerra Mundial.
- 1937: Realiza un curso para enfermeras de la Cruz Roja Italiana y se especializa en cirugía y enfermedades tropicales. Además, obtiene el carnet de conducir para ambulancias militares, cubriendo intensos turnos de guardia en los hospitales militares, asistencia nocturna a heridos u operados, servicios de acogida, perseguidos, refugiados, etc.
- Luigi
- Coopera con la Asociación Scout Católica Italiana. Llegó a ser presidente del grupo Roma 5.
- Colabora en la Acción Católica Masculina.
- Colabora en diversas organizaciones profesionales y movimientos eclesiales.
- Murió a consecuencia de un infarto de miocardio.
Datos curiosos:
- Ella es 4 años más joven que él.
- Primer matrimonio elevado a los altares (como Beatos) el 21 de octubre de 2001. Esto sucedió en el vigésimo aniversario de la Familiaris Consortio. Su fiesta litúrgica se celebra el 25 de noviembre, aniversario de su matrimonio.
Lo que dijo Juan Pablo II sobre este matrimonio:
“Bebiendo de la palabra de Dios y del testimonio de los Santos, los esposos beatos vivieron una vida ordinaria de forma extraordinaria. Entre las alegrías y las preocupaciones de una familia normal, supieron vivir una existencia extraordinariamente rica de espiritualidad. En el centro, la Eucaristía cotidiana, a la que se añadía la devoción filial a la Virgen María, invocada con el rosario recitado cada noche, y con la referencia de sabios consejeros espirituales”.
Palabras de Luigi a María durante el noviazgo:
“Cuánto te agradezco por el bien que me hace tu amor, que me da valentía ante la vida y sus luchas, porque él es el único objetivo de mi vivir, trabajar y luchar! Tú has sido mi hada benéfica, que me ha salvado el alma del escepticismo, y yo te he hecho en cambio mi “madonna”, que venero y adoro”.
Palabras de María a Luigi durante el noviazgo:
“Te escribo ahora de nuevo (…) para decirte, Gino mío adorado, cuán inmenso es el consuelo que me ha dado tu carta. Al regresar a casa, después de la Misa, la he encontrado, pobrecilla, que me esperaba. La he tomado, y la he saboreado frase por frase, palabra por palabra (…) Gracias, amor santo, por tus buenas palabras, sobre todo por tu amor, que es la esencia de mi vida. ¿Qué otra cosa puedo darte, amor, más que toda mi alma, toda mí misma? He aquí lo que te ofrezco y que tú haces el bien de acoger. Que el Señor bendiga nuestro amor inmenso y nos conceda vivirlo con nuestros seres queridos”.
Nuestra experiencia al conocer la vida de Luigi y María:
Definitivamente, el matrimonio de Luigi y María nos impresionó. Fueron dos seres humanos centrados y dedicados en las múltiples áreas de su vida. Supieron mantener el balance y la estabilidad en su núcleo familiar primero, pero también se apoyaron mutuamente en los diversos apostolados y en su amor a Dios y a María. Fueron seres luchadores y trabajadores, demostrando que la vida hay que tomarla con valentía y vivirla. Que no se trata de quedarse sentados en la comodidad de un “sofá” o de ver cómo pasa la vida por el lado. Ellos supieron ver la belleza de la vida y de su amor, en ellos y en sus hijos, en su familia. Y dieron fruto, fruto inmenso y maravilloso. Los tomamos como un testimonio de inspiración y motivación, confiando en su intercesión cuando estemos en medio del trabajo y de las tareas cotidianas, dentro de la familia y en el apostolado.
PARA LEER MÁS VER PÁGINAS 47-65 DEL LIBRO ESPOSOS Y SANTOS: DIEZ CAMINOS DE SANTIDAD CONYUGAL (ESCRITO POR LUDMILA Y STANISLAW GRYGIEL).